sábado, 1 de agosto de 2015

Clodovaldo sigue mintiendo sobre la Misión Vivienda






Desde hace meses el periodista Clodovaldo Hernández, ficha del chavismo, le está haciendo propaganda “desinteresada” a la Misión Vivienda, ver: http://www.eluniversal.com/opinion/150606/el-cuento-de-la-guerra-economica, publicado en Junio de este año. Hoy vuelve a elogiar el programa más corrupto del chavismo, ver:  http://www.eluniversal.com/opinion/150801/quieren-demoler-la-mision-vivienda, diciendo: “Demoler es un verbo de connotaciones arquitectónicas. Y ese es el verbo que la derecha global y local quiere aplicarle a la Gran Misión Vivienda Venezuela.    ¿Por qué la derecha quiere pulverizar un proyecto con tanto sentido social?
En primer lugar hay una razón política. La GMVV es un logro descomunal de la revolución bolivariana, y los dirigentes de los partidos opositores lo saben. Es difícil ponerse en contra de algo hecho con intenciones tan nobles
”.
Quisiéramos decirle a Clodovaldo que el rechazo a este programa no es asunto de la “derecha” ni de un intento de pulverizar “nobles intenciones”. Se trata de un clamor de la Venezuela decente de obligar al régimen a decir la verdad sobre el inmenso fraude de la llamada Misión Vivienda. Este es un programa sin transparencia alguna, en el cual se ha gastado una inmensa suma de dinero, cuyo monto no se conoce, para construir una cantidad de viviendas cuyo número es totalmente desconocido, a precios groseramente inflados y con problemas agudos de calidad. Este programa es una gran mentira, de principio a fin y sus defensores no hacen labor de patria sino labor de cómplices. 
Sobre este gran fraude Transparencia Internacional, capítulo Venezuela, nos dice lo siguiente:
Transparencia Venezuela hizo un monitoreo de prensa durante el período febrero 2011 – agosto 2012 donde recolectó denuncias relacionadas a la GMVV, que incluyó como fuentes los diarios de circulación nacional y regional: Últimas Noticias, El Nacional, El Universal, VEA, El Mundo, Tal Cual, 2001, Diario del Pueblo Región Oriente, así como los portales en internet: Asamblea Nacional www.asambleanacional.gob.ve, Agenda Venezolana de Noticias www.avn.info.ve, www.operaciónlupa.com, www.conflitove.org.ve, www.mundo-oriental.com.ve, portales web de todos los ministerios que forman parte el Órgano Superior del Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat. Por otra parte se revisaron las memorias y cuentas de los 8 de los ministerios que forman parte el Órgano Superior del Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat, las 2 restantes no fue posible obtenerlas por ninguna fuente oficial (Consejo de Ministros para el Desarrollo Territorial, Ministro de Estado para Transformación Revolucionaria de la Gran Caracas). Adicionalmente se redactaron 211 peticiones de información, mediante oficio dirigidas a 16 organismos públicos con la finalidad de obtener respuestas en distintos temas relacionados a indicadores de impacto, estructura organizativa, tipos de viviendas, costos, planes de ejecución, mantenimiento de obras, licitaciones y contratos, recursos financieros, beneficiarios, criterios de selección de beneficiarios, calidad, condiciones y locaciones de los terrenos, convenios internacionales. Sin embargo, ninguna comunicación obtuvo respuesta.

Es decir, es imposible saber cuántas viviendas se han construido, donde, quienes las han recibido, cuanto han costado. Lo que sí se sabe por informaciones filtradas es que los contratos se hicieron a lo loco, con Irán (2006), Uruguay (2008), Bielorrusia (2008), Turquía (2011), Ecuador (2011), España, con China (2010, 2011), con Rusia, Portugal, Brasil, Cuba, toda una orgía de contrataciones locas que han sido fácil pasto de la corrupción más desenfrenada que recuerde el país. ¿Donde están las 10.000 viviendas contratadas con Irán?  En Bielorrusia metieron en prisión por corrupción a quienes contrataron con Chávez las viviendas. ¿Dónde están esas viviendas? No pasan de un 20% de lo que alega el régimen. 
Por ejemplo,  “Chávez  firmó en septiembre de 2008 un total de 14 acuerdos con contrapartes portuguesas, entre los que destacaba un contrato-marco para levantar 50.000 apartamentos. Dos años más tarde, el convenio mutó en un proyecto para instalar tres plantas de producción que fabricaran y ensamblaran las paredes y los techos ya no de 50.000, sino de 12.512 viviendas previstas para ser levantadas sobre unos terrenos de Cúa y Ocumare, dos de las ciudades de los Valles del Tuy, una zona del estado Miranda, a una hora de Caracas, que sirve a la vez de dormitorio y cinturón industrial a la capital venezolana. Tanto el convenio inicial, para la construcción de 50.000 viviendas, como su versión final, fueron asignados al Grupo Lena, un consorcio portugués de ingeniería”.
Transparencia Internacional apuntó en Agosto de 2012 que, ver: http://www.youtube.com/watch?- v=yYhKlTrzGMY   Un grupo de damnificados que recibió sus casas el 29 de Diciembre del 2011, a dos meses de la entrega denunciaron que no tenían servicios básicos, aguas blancas, luz ni gas, las paredes se encontraban agrietadas, no existían pozos sépticos…. Declararon que tampoco había seguridad, les habían prometido vigilantes pero no ha sido así, se han presentado robos y demás actos delictivos en la comuna.
Este es solo un ejemplo del gran fraude que es ese programa.
¿Cuántas viviendas han ido realmente construidas?
En cuanto al número de las viviendas construidas, Transparencia Venezuela dice lo siguiente, ver:  http://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2013/07/Bolet%C3%ADn-GMVV-Junio-2013.pdf :
En total el gobierno dice haber entregado 386.389 viviendas en 27 meses (de marzo 2011 a junio 2013). Las cifras no cuadran en la Gran Misión Vivienda Venezuela. Cuando revisamos la información publicada en la web oficial de la misión, encontramos que la poca información existente no coincide con las grandes cifras que anuncia como publicidad oficial el gobierno (encartes, spot de radio y TV, notas de prensa, páginas en periódicos) a través de la red de medios públicos. Si sumamos enero, febrero y marzo de 2011, 2012 y 2013 (9 meses, 3 trimestres, 276 días) en la web del MinViv solo se ha reseñado la entrega de 17.832 viviendas”. Y agregan:  “La propaganda oficial habla de 386.389 viviendas entregadas unas veces, otras veces las llama construidas. El gobierno no informa qué porcentaje son nuevas, cuántas corresponden a entrega de materiales, cuántas forman parte del plan de Sustitución de Rancho por Vivienda (SUVI), cuántas son ampliación o remodelación. La propaganda del gobierno y la falta de información clara busca confundir cambiando el verbo”.

Y añade:

“Según Mario Isea, Presidente del Banavih para 2012, la GMVV en sus primeros 6 meses construyó 5,7 millones de metros cuadrados, con un tamaño promedio de 70 m2 cada una. Eso daría 81.428 viviendas, pero este dato no cuadra con la información de la web del MinViv, ni las notas de prensa de las entregas semanales. ¿De dónde sacó las cifras el Sr. Isea?. [Estas son las viviendas entregadas]:  17.832 Total 2.862 Aragua 2.330 Portuguesa 2.049 Zulia 1.320 Bolívar 1.144 Sucre 1.084 Vargas 1.051 Distrito Capital 1.020 Nueva Esparta 909 Apure 840 Barinas 597 Yaracuy 563 Carabobo 455 Táchira 421 Falcón 359 Guárico 300 Miranda 222 Anzoátegui, 40 Trujillo”

Pero el fraude es todavía mayor, Clodovaldo. De las 17. 832 viviendas que parecen haber sido entregadas durante casi un año, tenemos el siguiente problemita:

De 17.205 [de las viviendas supuestamente entregadas] no se conoce el sector De 16.748 no se indica urbanización.  De 16.423 no se indica la parroquia.  De 14.227 no se indica nombre del complejo habitacional.  De 11.471 no se indica el municipio”.

Es decir, no hay transparencia alguna en este programa, que es realmente un inmenso fraude. Las viviendas existen solo en la mente de los palangristas y burócratas que han hecho de la mentira una forma de ganar dinero.

Clodovaldo continúa diciendo:

“Es evidente que la oposición aspira a la demolición de la GMVV, pero eso no significa que todos los daños que ésta ha sufrido últimamente hayan sido producto de un plan orquestado por este sector político.  El gobierno ha lanzado la tesis de que la ultraderecha ha infiltrado las urbanizaciones con el virus paramilitar colombiano. Es una tesis creíble, pero atribuye al sector opositor una capacidad de maquinación mayor de la que en realidad parecen tener. Personalmente considero que el virus anda suelto por ahí y ataca donde quiera que haya espacios de poder por ocupar, toma por asalto cualquier organismo débil. No puede negarse que la conflictiva situación que se ha revelado en las últimas semanas (antes era lo que se llama "un secreto a voces") tiene muchas causas atribuibles a las autoridades. Para solo mencionar dos: no tomaron las medidas necesarias para "trasplantar" conglomerados humanos a nuevos hábitats formales; y no quisieron escuchar los clamores de las primeras víctimas de los desafueros cometidos por la delincuencia en las urbanizaciones. Finalmente, en los daños estructurales sufridos hasta ahora por la utopía chavista de la GMVV hay una alta dosis de inconsecuencia. Gente que ha recibido una vivienda y, en muchos casos, enseres domésticos y oportunidades de empleo y de educación, no aprecia la magnitud de los beneficios y opta por hacer negocios fáciles o delinquir. Es, también, una demolición desde adentro, una implosión que luego mucha gente lamentará amargamente”.
Fíjense en lo que dice el periodista. Finalmente admite que la derecha “podría no ser la única culpable”.  Que el pueblo también tiene la culpa, por desagradecidos. Según Clodovaldo, los beneficiados se quejan de todo lo que reciben y, además, todo lo convierten en un rancho, o venden lo que reciben o se convierten en delincuentes. Sobre  esto existen algunos datos interesantes. Por ejemplo los asesinos de Robert Serra fueron capturados en un edificio de la misión Vivienda. Los complejos llamados Las terrazas de Petare, Rodeo I y Rodeo II, abundan en contiendas entre malandros, disparos y muertes. Ello se agrava porque estos complejos no tienen alumbrado público ni electricidad. En 2013 uno de estos edificios fue rebautizado como Titanic porque colapsó parte de su estructura.
He denunciado sistemáticamente este fraude de la Misión Vivienda en mi blog, ver: http://lasarmasdecoronel.blogspot.com/2011/07/mision-vivienda-el-mayor-fraude.html  y

Y lo sigo haciendo, porque la verdad es que no puede permitirse que alguien mienta tan cínicamente, llamando noble programa lo que ha sido una gran fuente de corrupción, improvisación y abusos. 

La demagogia de Jorge Roig


 Una reunión llevada a cabo en Caracas, en la cual Leonardo Padrón leyó su bello artículo sobre quienes se quedan en Venezuela, la Casa Grande, incluyó una intervención de Jorge Roig de unos siete minutos, ver: https://www.youtube.com/watch?v=_zfXCcTSnx8&feature=youtu.be

En esa intervención Roig quiso hacer una profesión de amor al país a fin de inspirar en otros compatriotas el deseo de quedarse. Aunque no podemos dudar de sus buenas intenciones y sinceridad, algunas de las cosas que dijo contribuyen a exacerbar el falso y artificial clivaje que el régimen comenzó a crear desde los días del difunto, ese que dice:  “los buenos se quedan y los malos se van”.

Para comenzar, Roig dijo algo que fue recibido con aplausos: ”Respeto a quienes se van pero les pido que no “hablen mal del país”. Yo considero esta frase muy torpe y de un soberano mal gusto.

Por qué habrá dicho esto Roig? Que yo sepa no existe entre los venezolanos que se han ausentado del país una tendencia a “hablar mal del país”. Lo que sí existe es una tendencia a hablar mal del régimen, pero eso es lo esperable, habida cuenta de que quienes se han ido lo han hecho por no estar dispuestos a aceptar los abusos de poder de la pandilla chavista. Lo que también se oye a veces, por parte de algunos miembros de la diáspora venezolana, es críticas al diálogo que pide FedeCámaras con el gobierno o contra ciertas posiciones timoratas del grupo de empresarios que están cuidando sus churupos mediante el apaciguamiento y la mansedumbre, esperando ser -  como decía Churchill – los últimos que se coma el cocodrilo. Pero esta crítica no es exclusiva de Diego Arria o de mi persona, sino que  también se oye desde los grupos de venezolanos que están en el país. Esta expresión de Roig no me pareció en absoluto elegante.

Jorge dice, como si ello fuera determinante en la decisión de irse o de quedarse, que a él le gustan mucho las arepas y el chivo en coco. A mí también me gustan estos dos componentes de la gastronomía venezolana pero los disfruto donde vivo, igualito que si me los estuviera comiendo en San Fernando de Atabapo.  También dice que no se va porque él prefiere hablar por teléfono y no por Skype.

Para decir que uno prefiere quedarse no es necesario decir que el que se va es un mal venezolano. Roig nos dice: “quienes se van piensan que no le deben nada al país…. Tienen una visión de corto plazo”, o algo parecido. Por qué es necesario decir esto para justificar quedarse?

En Venezuela tenemos un enemigo común: un régimen arbitrario, ladrón, narcotraficante, mentiroso e inepto. Tratar de separar a quienes tienen un mismo pensamiento y un mismo objetivo es una torpeza. Lo peligroso de esto es que si uno no dice nada para no “alborotar el avispero” permite que este tipo de opiniones, a lo Roig, vaya creciendo en el país.
Y eso no debe suceder. Venezolano es venezolano donde esté. Y desde donde esté puede opinar sobre su país. Hay buenos venezolanos en Venezuela y en el exterior. Los hay malos aquí y allá.


Basta de tratar de crear divisiones absurdas.   

jueves, 30 de julio de 2015

Cabello denuncia campaña difamatoria en contra del General Vladimir Padrino



En su programa informativo y de búsqueda de armonía entre los venezolanos, llamado “Con el Mazo Dando”, el máximo estadista venezolano, Diosdado cabello, denuncia una injusta campaña en contra del pundonoroso General Vladimir Padrino López, orquestada por Diego Arria y, en la cual, el suscrito también ha tenido participación, Ver:

 Hay contra Vladimir Padrino López (una campaña) a todos los niveles, nuestro ministro de la Defensa, nuestro hermano, nuestro compañero, general en jefe ejemplo de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, (ejemplo) de liderazgo, de conocimiento, de trabajo, de conciencia", señaló Cabello en su programa semanal Con El Mazo Dando, transmitido por Venezolana de Televisión.”

Creemos que en esto lo que existe es una gran confusión. Parece ser que Arria y otros miembros de la oposición golpista, incluyéndome a mí, piensan que Vladimir ha dicho cosas que, de haberlas dicho, constituirían una traición a la patria y a la Constitución. Por ejemplo:
“El proyecto de Hugo Chávez es el único viable en Venezuela. No hay otro”.
Si López Padrino dijo esto es un miserable traidor a su condición de militar obligado a defender la Constitución y no a un proyecto político insensato y corrupto.  Al defender a su amigo, General en Jefe, hermano y novio de la madrina, Cabello  parece alegar que eso nunca lo dijo el General.

De igual manera, Arria debe haberse equivocado cuando le atribuyó a Padrino López las siguientes palabras: Los soldados no vinimos a la carrera de las armas a buscar privilegios o a hacernos ricos con el producto del capitalismo salvaje. La carrera militar es un apostolado de valores y principios y de servicio a la patria”.

La verdad es que Padrino López no puede haber dicho eso, porque -  si lo dijo -  es  un solemne mentiroso y un cínico, ya que estando en el tope de la pirámide militar debe saber que hay generales indiciados de complicidad en el narcotráfico, en actividades de contrabando y muchos quienes exhiben impúdicamente riquezas obscenas o actúan de manera entreguista y servil en relación a Cuba.

Arria tiene que haberse equivocado. Y yo también, porque yo lo llamé mentiroso, traicionero y adulante, pensando que realmente  había dicho lo que Cabello dice que no dijo.

En fin, le agradecemos a Cabello el habernos ilustrado sobre la verdadera naturaleza de su hermano, ese crisol de pundonor. Cuando oigamos o leamos lo que este militar dice tendremos más cuidado en comprender que, en realidad, es un militar institucionalista y digno y no una vergüenza para las Fuerzas Armadas.


Gracias por tu aclaratoria, Cabello. Te lo creemos todito

El papa Francisco condena a la Faja del Orinoco a vestir santos





En su reciente y controversial encíclica Laudato Si,  el Papa Francisco habla del problema ambiental y dice lo siguiente:
Sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes –sobre todo el carbón, pero aun el petróleo y, en menor medida, el gas  necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora. Mientras no haya un amplio desarrollo de energías renovables, que debería estar ya en marcha, es legítimo optar por lo menos malo o acudir a soluciones transitorias…..En este sentido se puede decir que, mientras la humanidad del período post-industrial quizás sea recordada como una de las más irresponsables de la historia, es de esperar que la humanidad de comienzos del siglo XXI pueda ser recordada por haber asumido con generosidad sus graves responsabilidades
Se refiere el Papa Francisco a lo que ya se ha establecido con suficiente grado de certeza: que las emisiones de carbono incrementan la temperatura del planeta y amenazan con cambiar la temperatura global. En realidad, ya lo estamos comprobando, con la manera como se han agudizado los fenómenos atmosféricos en los pasados 10-15 años. Ya nadie duda de que estamos en una onda peligrosa de cambio ambiental.
En Venezuela la emisión de carbono per cápita es muy parecida a la de China, entre seis y siete toneladas por habitante por año, en buena parte debido a la producción de petróleo muy pesado de la Faja del Orinoco. Sin duda, una de las zonas de producción de petróleo muy contaminante a la cual se refiere el Papa Francisco es la Faja del Orinoco. En paralelo, los científicos postulan que para mantener el incremento de la temperatura global promedio por debajo de los dos grados centígrados, será necesario dejar en el subsuelo, sin producir, un gran porcentaje de los depósitos de petróleo pesado, así como los de carbón que se encuentran en el planeta.  Entre los prominentes candidatos a permanecer sin desarrollo por razones ambientales está la Faja, con sus miles de millones de barriles recuperables.
Querámoslo o no este planteamiento de rango global impone limitaciones a lo que el país desearía hacer. El régimen actual habla de producir 4 millones de barriles diarios de petróleo en la faja para 2019. En un extraordinario informe que puede leerse en el link:  https://app.box.com/s/gbs0s05f5qs99how903kou0nf86dn7t9 el ingeniero Nelson Hernández nos dice, y documenta más allá de toda duda, que tal propósito es prácticamente imposible de cumplir. Razones?  No hay dinero, no hay gerencia, no hay logística, no hay planificación, no hay gas para la hidrogenación del petróleo pesado. No hay, no hay… La meta de los 4 millones de barriles diarios para 2019 que publica PDVSA es ciencia ficción.  
La limitación de naturaleza ambiental mencionada por el Papa, un asunto de la mayor gravedad a nivel mundial, le impone otro obstáculo formidable al desarrollo de la Faja. Para drenar eficientemente las reservas de petróleo pesado de la Faja, dice Nelson Hernández, se requeriría establecer una producción de 28 millones de barriles diarios, dentro de la ventana de oportunidad de 25 años que parece darnos la velocidad a la cual se desarrollan fuentes energéticas alternas más limpias. Pero supongamos que tenemos, no 25 años sino 50 años de tiempo para la Faja. Entonces, tendríamos que producir desde hoy unos 14 millones de barriles diarios, a fin de llegar a recuperar el petróleo allí contenido. Esos volúmenes de petróleo pesado son impensables en la situación actual de los  sectores energético y ambiental del planeta.
Desde el punto de vista financiero, técnico y gerencial no podemos llegar a 4 millones de barriles diarios en 2019. Entonces a quien se le ocurre que podríamos llegar mañana a 14 millones de barriles diarios? La Agencia Internacional de Energía predice que para 2035 Venezuela estará produciendo….. 3,5 millones de barriles diarios!
 Evidentemente el nuevo gobierno de Venezuela, se requiere que el actual se vaya ya, tendrá que rediseñar radicalmente sus prioridades futuras, su manera de vivir, porque la Faja, nos dicen Francisco y los científicos, está condenada a quedarse con los crespos hechos. Tengo algún tiempo diciendo que la Faja del Orinoco es como Florinda, la del poema de Andrés Eloy Blanco. Deshojó la margarita en materia de amor por demasiado tiempo, le dijo a los pretendientes que siguieran esperando, hasta que la sorprendió el otoño , ya marchita.  
Hoy la Faja Florinda lo que tiene a su lado son unos pobres diablos sin atractivo, quienes hablan incesantemente de matrimonio pero sin ningún propósito de hacerlo porque ven que el suegro es un tirano arbitrario y codicioso que piensa que su hija Florinda es la mujer más bella del mundo.

Y ahora el Papa ha dicho que Florinda, entre otras pechugonas energéticas del planeta, debe quedarse para vestir santos.

miércoles, 29 de julio de 2015

La Casa Grande de Leonardo Padrón se queda pequeña

 



Un bello artículo de Leonardo Padrón, ver: http://www.el-nacional.com/leonardo_padron/casa-grande_0_670733063.html  trae al tapete, una vez más, el terrible dilema que enfrentamos algunos venezolanos del siglo XXI: irse de Venezuela o quedarse en Venezuela. Y digo algunos porque debemos comenzar por aceptar que la inmensa mayoría de nuestros compatriotas no enfrentan tal dilema por la sencilla razón de que no pueden irse. Las razones por las cuales no pueden hacerlo son variadas, entre otras:  
1.    No se tiene el dinero necesario. Esta limitación es quizás la mayor que obliga a los venezolanos a permanecer en el país. Venezuela es un país de gente pobre o de clase media baja. Emigrar es costoso, sobre todo en una Venezuela que tiene serias limitaciones de acceso al dinero verdadero (el Bolívar ha dejado de serlo).
2.    Inercia. La inercia que mantiene a una persona o familia en el país es enorme. Debido a las complejidades actuales para salir, hay una tendencia a esperar que se presente un cambio favorable de la situación. Quién sabe si mañana esto se compone es el lema de estos compatriotas. El problema es que muchos de ellos esperan que las cosas se compongan sin hacer el esfuerzo que cada venezolano debe hacer para que ese deseo se haga realidad. Esperan que la solución la traiga desde afuera alguien o desde adentro el ejército, una enfermedad cómo la que liquidó al sátrapa anterior o una rebelión abierta liderada por alguien. Padrón los describe en su artículo: “habitualmente uno no anda explicando las razones que tiene para no irse de su casa. Uno, simplemente, está, permanece, hace hogar en ella. Construye familia. Teje su día a día. Come allí, duerme en ella, la pasea descalzo, se demora en sus ventanas, erige su biblioteca, pone su música, domestica su almohada, conoce sus ruidos y caprichos. Es el lugar donde pugnas con tus gripes, tus despechos o tus resacas. El espacio donde ocurren tus epifanías y descalabros….”.
3.    Temor. Salir del país a vivir en otro país causa temor a muchísima gente. Emigrar presenta un reto tanto más formidable cuanto mayor sea la edad de quien lo considera. Los jóvenes son más osados, sobre todo en una época en la cual las comunicaciones han reducido el tamaño del planeta. No hay tal cosa como estar desconectados del país, aunque estemos en China o en Indonesia, para hablar de sitios remotos. Emigrar a Colombia o a Trinidad Tobago es como salir de casa para ir a la esquina.
4.    Idioma. Los Estados Unidos y Canadá son dos de los destinos preferidos para los Venezolanos pero tienen la barrera del idioma, Inglés o Francés. Esta es una barrera formidable, de nuevo para los de mayor edad, por aquello que “loro viejo no aprende a hablar”. Esto explica por qué una inmensa mayoría de los venezolanos que se van a los Estados Unidos se queda en Florida, un estado cuya ciudad más importante, Miami, tiene el español casi como el lenguaje principal. Hay zonas de Miami que parecen ser más venezolanas que Bello Monte o Altamira. Llegar a vivir allá es, casi, como no haber salido de Venezuela, en sentido cultural.
Creo, intuitivamente, que debido a estas u otras razones que no haya considerado arriba, un buen 90% de los Venezolanos simplemente no se plantean seriamente ausentarse de una Venezuela que se ha convertido en una horrorosa pesadilla, en un lugar cercano a lo invivible. Ello representa unos 3 millones de compatriotas que, podría decirse, enfrentan el dilema de irse o de quedarse.

De estos tres millones, pudiera decirse, a riesgo de simplificar, que un  millón, quizás un millón y medio,  ya se han ido y que el éxodo continua día a día.

No todos los dos millones de compatriotas quienes pudiesen irse y no lo han hecho están conscientes de enfrentar un dilema en términos patrióticos, tal como lo plantea Leonardo Padrón en su bello artículo. Muchos de los venezolanos que se quedan por decisión libre han sido capaces de irse adaptando, día a día, a situaciones cada vez más precarias. Tienen una mayor capacidad de aguante que muchos otros compatriotas que se han ido. Hay también muchos a quienes vivir en la Venezuela de Maduro no les parece tan malo. Tienen  razones ideológicas o de beneficios personales que los hace felices en esta Venezuela. En ese grupo de tamaño nada deleznable están quienes hoy están disfrutando de las mieles del poder, aun cuando no sean miembros de la nomenclatura, los contratistas del régimen, bolichicos y bolimínimos y algunos otros chavistas de corazón.  
Finalmente, llegamos al grupo al cual Leonardo Padrón se dirige con particular empeño en su artículo, esos quienes están pensando en quedarse o irse de  la Casa Grande. A ellos Leonardo les dice que hoy, más que nunca, la Casa Grande (el país) necesita de cuido, de reparaciones, de amor y de lealtad.
Padrón así lo dice: “Mi casa está rota. Y yo me sumo a la reparación. No al adiós. Irme es un verbo posible. Tengo derecho a hacerlo. A veces me intoxico de ganas. Pero entiendo que en cualquier otro confín seré un extranjero. Un emigrante. Un nómada accidental”.  Y agrega Leonardo: “Le pregunto a mi hija de 13 años por qué no se iría del país. Me suelta una ráfaga de sustantivos: la gente, el clima, el idioma, la comida, el paisaje, los amigos. Y agrega algo inesperado: “Me gustaría estar cuando se arreglen las cosas y ver el cambio”. Hace poco leí en el blog de alguien un concepto interesante. Decía Daniel Pratt: “migrar es aceptar que tu lugar y tú no pueden continuar juntos, rendirse, asumir que no hay manera de arreglarlo. Tienes que divorciarte, perder, naufragar (…)  Desde el momento que partes eres extranjero siempre, hasta en tu propio país”.
Leonardo entra de lleno en el tema y dice:
“Los pronósticos del tiempo anuncian sólo noticias oscuras. Entonces, ¿desertamos?, ¿desmantelamos lo que queda? Es una opción, pero ¿realmente queremos renunciar a nuestra casa? Si esta es la piedra fundacional de nuestros días, ¿qué estamos haciendo para detener su ruina? ¿Basta con el largo quejido que hoy somos? Si no nos involucramos, toca renunciar, incluso estando adentro.  Dejar que otros impongan la ruta de nuestros afanes.   Es fácil ser ciudadano de un país cuando el viento es benigno, cuando el subsuelo es oro, cuando el peatón ejerce la alegría como contraseña, cuando la comida abunda, cuando el mar es amable y no hay marea alta en el horizonte. Pero también hay que ser ciudadano cuando el país está enfermo, acosado por la indolencia, atascado en un pantano de errores, cuando es víctima de sus propias contradicciones. El país, nuestra casa mayor, nos necesita en su adversidad, en sus fiebres, en la penuria y la borrasca. Querer a alguien es también lidiar con su infortunio. Si tu pareja se enferma de cáncer, ¿la abandonas?, si tu mejor amigo cae preso, ¿renuncias a visitarlo?; si tu hijo sucumbe a las drogas, ¿le das la espalda?, si tu madre comienza a sufrir de Alzheimer, ¿le sueltas la mano y dejas que camine sola hacia la locura? Supongo que no. Pasa igual con el país”.
En su emotivo llamado a quienes enfrentan el dilema de irse o quedarse Leonardo utiliza términos y conceptos que son discutibles por lo que encierran de reproche a quienes se han ido de la Casa Grande. Por ejemplo: no me sumo al adiósquienes se van son nómadas accidentales en cualquier otro país….  No estarán en la casa grande cuando las cosas cambien. Emigrar es rendirse, divorciarse, perder, naufragar. Desertamos? Se pregunta. Desmantelamos lo que queda?. Si no nos involucramos, toca renunciar…. También hay que ser ciudadano cuando el país está enfermo… Querer a alguien es también lidiar con su infortunio…. Si tu pareja se enferma de cáncer, la abandonas?
 Para comenzar, la metáfora principal, aunque bella, podría ser incorrecta para muchos compatriotas, esa de la Casa Grande cómo país. En el siglo XXI hay quienes no ven al país sino al planeta Tierra como la Casa Grande. Quienes así piensan poseen una visión más ecuménica, están más apegados al concepto sentimental del terruño que al concepto político de país. Cuando a mí me hablan de Venezuela pienso en un pueblito andino, en las calles empinadas de Los Teques, en algunos rincones de Caracas, en el Lago de Maracaibo donde trabajé como ingeniero de petróleo, es decir, pienso en el terruño donde fui feliz, memorias que siempre estarán intactas en mi mente, quizás en mejor situación de higiene y conservación que en la trágica realidad de hoy. El concepto de Casa Grande tampoco es idéntico al de hogar. Uno se puede ausentar de una Casa Grande que se está cayendo, siempre y cuando no se ausente del hogar, porque el hogar es la célula indivisible de la familia y la familia la célula fundamental de la sociedad. El hogar está donde esté la familia, en Venezuela o en Escandinavia.
Yo me ausenté de Venezuela hace 12 años pero no he regresado porque es imposible para mí regresar a una Venezuela que ya no existe. Mi Venezuela no existe en el espacio sino en el tiempo. La Venezuela que existe hoy en el espacio no es mi Venezuela. ¿Fue mi ausencia la que produjo el horrible cambio? ¿O fue la invasión de una pandilla de vándalos y facinerosos contra la cual los venezolanos decentes no han podido actuar lo que ha producido el horrible cambio? Los miles de venezolanos decentes que permanecen en esa Venezuela no han podido revertir el deterioro. Permanecer en una Venezuela que ya no reconocía cómo la mía no hubiera significado acaso una violación de mi identidad, una renuncia, una entrega, una rendición, un divorcio, un naufragio? Es decir, todo lo que Leonardo en su bello artículo asocia con la ausencia. Frente a la presencia física en una Casa Grande que ya no aloja el espíritu de mi Venezuela, opongo la figura de mi hogar situado físicamente lejos pero espiritualmente en estrecha convivencia con la Venezuela que reconozco como mía.
Al hacerlo así creo ser tan fiel a Venezuela como si aún viviera en la Casa Grande, sin poder barrerla, co-existiendo con la pandilla, viendo como está ocupada hoy por narcos, ladrones, abusadores, cubanos y tupamaros que representan para mí la negación de lo que llevo en mi corazón como patria.
Es precisamente para salvar a los familiares de la enfermedad, para darle una educación a los hijos y nietos, para respirar el aire de libertad al cual todos los seres humanos tienen derecho, para preservar la integridad de sus hogares que muchos compatriotas se ausentan de la Casa Grande.
Quiero pensar que, si vieran que hay una rebelión abierta en las calles en contra de la pandilla invasora y usurpadora probablemente se unirían a los rebeldes. Pero esa rebelión no existe e ir a promoverla equivale al sacrificio, al cual son muy pocos los dispuestos.  Los ejemplos de sacrificios que hemos tenido no han recibido mayor aprecio y respeto por parte de los habitantes de la Casa Grande, en cuyo jardín hay una estatua de Tiro Fijo pero donde son pocos los que recuerdan a Franklin Brito.
Ojalá podamos comenzar a pensar que venezolanos somos todos, los que se quedan y los que se van y que lo realmente importante no es nuestra ubicación geográfica sino que nuestro amor por el terruño sea genuino, aunque no todos lo expresemos de la misma manera.

Los astronautas del mañana podrán decir, con orgullo, al llegar a estrellas desconocidas: “Somos terrícolas y venimos en paz”. Para ellos el Cosmos será la nueva Casa Grande. 

lunes, 27 de julio de 2015

El chupa cabras Pastor Maldonado penalizado tres veces en Hungría


Ayer el malandro chavista, Pastor Maldonado, rompió su propio record al ser penalizado no una, no dos, sino tres veces. La primera, por haber embestido al corredor Sergio Pérez. La segunda por ir a exceso de velocidad en el Pit, la zona de mantenimiento. La tercera, por pasar de manera indebida al auto de seguridad. Las tres penalizaciones se deben a errores del piloto.
Esta vergüenza nacional es el hazmerreír de la Fórmula Uno. No solamente el régimen venezolano paga U.S. $50 millones al año a la LOTUS por mantener a este malandro corriendo sino que le paga a Maldonado U.S. $7 millones al año por hacer el papelón y arrastrar la bandera de Venezuela por los suelos.

Este es un fraude gigantesco contra la Nación venezolana. Y nadie en el régimen se opone a que este malandro continúe exprimiendo a la Nación? El culpable de este fraude es Rafael Ramírez, ahora con la complicidad del invertebrado  Eulogio Del Pino.   

Medallas panamericanas por número de atletas enviados


Estados Unidos obtuvo una medalla por cada 2,8 atletas enviados al torneo.  Canadá una medalla por cada 3,3 atletas. Colombia una medalla por cada 4 atletas presentes. Cuba y Brasil una medalla por cada 4.3 atletas enviados. México una medalla por cada 5.3 participantes. Ecuador una medalla por cada 5.4 atletas. Argentina, una medalla por cada 6.3 atletas.


Y Venezuela? Una medalla por cada 7,1 atletas presentes. A pesar de estar en el octavo lugar en el medallero, estuvo muy por debajo de los otros países andinos, Colombia y Ecuador, en materia de eficiencia atlética.